domingo, 19 de julio de 2009


Ahora que las tormentas son tan breves y los duelos no se atreven a dolernos demasiado. Ahora que está tan lejos el olvido, ahora que, sin saber, hemos sabido querernos, como es debido. Ahora que se atropellan las semanas, ahora que, casi siempre, tengo ganas de trepar a tu ventana y quitarme el antifaz. Ahora que los sentidos sienten sin miedo. Ahora que me despido, pero me quedo. Ahora que tocan los ojos, que miran las bocas, que gritan los dedos. Ahora que no te escribo cuando me voy. Ahora que estoy más viva, de lo que estoy. Ahora que nada es urgente, todo es presente. Ahora que no te pido lo que me das, ahora que no me mido con los demás. Ahora que, todos los cuentos, parecen el cuento de nunca empezar.

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